¿Qué diferencia existe entre una prótesis total y parcial de rodilla?
Una reemplaza toda la articulación; la otra, solo la zona afectada. Cómo se decide cuál puede ser adecuada.

No todas las rodillas necesitan el mismo reemplazo.
La elección entre una prótesis total y una parcial depende de qué partes de la rodilla están afectadas y de las características de cada paciente.
Antes de pensar en una prótesis, hay que entender dónde está el daño.
La rodilla no funciona como una sola superficie. El daño puede concentrarse en una zona o comprometer diferentes partes de la articulación.

Compartimentos de la rodilla
La zona interna de la rodilla.
La zona externa de la rodilla.
La zona entre la rótula y el fémur.
Cuando el daño compromete más de una zona.
En una prótesis total se reemplazan las superficies articulares dañadas de la rodilla para crear una nueva superficie de movimiento.
Las superficies articulares afectadas de la rodilla.
Disminuir el dolor y mejorar la función.
Cuando el daño articular es suficientemente amplio y los síntomas afectan la vida diaria.


Cuando el daño está concentrado en una zona.
Una prótesis parcial reemplaza únicamente el compartimento afectado, conservando las partes de la rodilla que todavía funcionan adecuadamente.
Solo la zona afectada.
Las estructuras sanas que pueden mantenerse.
En pacientes seleccionados cuyo daño está limitado a un compartimento.

Reemplaza las superficies articulares dañadas de toda la rodilla.

Reemplaza únicamente el compartimento afectado.
La imagen muestra el daño. La valoración ayuda a decidir qué significa.
Para elegir el tipo de prótesis no basta con observar una imagen. También se consideran los síntomas, la exploración física, la movilidad y la distribución del daño.
Síntomas
Movilidad
Exploración
Distribución del daño
Conservar parte de la rodilla también requiere que esa parte esté en buenas condiciones.
Para considerar una prótesis parcial, el daño debe estar localizado y las demás estructuras de la rodilla deben ser adecuadas para conservarse.
La decisión final depende de la valoración integral de cada rodilla.
No se trata de poner la prótesis más grande. Se trata de reemplazar lo que está dañado.
El objetivo es encontrar la opción que corresponda al patrón de daño, los síntomas y las características de la rodilla.
La precisión empieza antes de entrar al quirófano.
La planificación digital y las herramientas de asistencia tecnológica pueden ayudar a analizar la anatomía y planificar con mayor precisión la colocación de los componentes.
La pregunta no es: ¿total o parcial?
La pregunta es: ¿qué necesita esta rodilla?
Responderla requiere conocer dónde está el daño, cuánto afecta la función y qué estructuras pueden conservarse.
Cada rodilla tiene una historia diferente.
El tipo de prótesis se decide a partir de esa historia: síntomas, función, exploración y características de la articulación.
Entender el daño es el primer paso para conocer tus opciones.
Si tienes dolor, desgaste o limitación de movimiento en la rodilla, una valoración puede ayudar a determinar qué alternativas existen para tu caso.
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